Más de un siglo de historia hace de El Café Novelty el local perfecto para aprender sobre la cultura local, mientras disfrutas de una de las mejores ofertas gastronómicas de la ciudad.

Fundado en mayo de 1905, el Café Novelty ha conseguido mantener su tradición y sigue siendo una referencia en Salamanca. Actualmente más de 200.000 personas visitan anualmente el establecimiento situado en plena Plaza Mayor.

Un lugar emblemático, donde todos vienen para saborear el mejor helado artesano de la ciudad, a probar su excelente café, a tomar las famosas croquetas, a degustar de una cerveza bien tirada, de un desayuno agradable, de su terraza que te permite disfrutar de la plaza, así como a respirar historia y cultura en un ambiente histórico.

Desde sus orígenes ha sido un enclave fundamental de la vida social, política y cultural de la ciudad. Por sus veladores han pasado y pasan personajes ilustres, como Gonzalo Torrente Ballester, Miguel de Unamuno, Vargas Llosa, Paco Umbral, Juan Marsé, Cabrera Infante o Arturo Pérez-Reverte.

Con casi un siglo de historia en manos de la familia Domínguez, el Café Novelty ha sabido deleitar los cuatro sentidos de sus clientes: a través de la vista (decoración y Plaza Mayor), oído (música clásica en el desayuno y jazz por las tardes), gusto (platos conocidos y los helados) y olfato (café y repostería).

Aquí encontrarás un lugar cómodo y ameno, que invita a charlar y a beber en compañía, a descansar y disfrutar de la plaza o a tomar el mejor desayuno en Salamanca.

Más de un siglo de historia

El Café Novelty es el más antiguo de Salamanca y se encuentra entre los 10 más antiguos de España. Es y fue referente obligado como lugar de encuentro, tertulia y ocio de la ciudad.

Sus primeros propietarios, Vicente y Federico García Martín, construyeron un café lujoso y con aire palaciego. Inicialmente ocupaba una superficie cuatro veces mayor que la actual, con salón de billares, restaurante y glorieta de baile con claraboya de colores. Se entraba a los salones por una gran puerta giratoria, de latón dorado.
En aquella época, todas las noches tocaba una orquesta de músicos uniformados y tras las bodas de postín que se celebraban, tenía lugar un baile rítmico y luminoso.

Fue en 1923, cuando se firmó el acta de fundación de la Unión Deportiva Salamanca.

Hasta la Guerra civil española tuvo una vida brillante, pero con la guerra, España entera se ensombreció y la clientela del café se dividió, como todo el país. En 1964 fueron obligados a cambiar su nombre por el Café Nacional.

Con el tiempo el local se redujo en tamaño, casi cerró, y en 1979 se produjo la reapertura con el nombre de Novelty de nuevo.

Hoy el Café Novelty Salamanca sigue siendo un lugar público lleno de tradición, con un variado cartel de actividades culturales, tertulia y música, donde además se sirve un excelente café, tartas, aperitivos, chocolate con churros, platos, raciones, bocadillos y las copas de última hora.

Sus paredes exhiben una colección de pinturas de primera calidad referidas al propio Café o a su terraza.

Clientela ilustre

El Café Novelty se enorgullece de su larga lista de clientes ilustres. En 1923 fue el local elegido por el rey Alfonso XIII para cenar.

Uno de sus asiduos más célebres, Gonzalo Torrente Ballester, fue homenajeado en el establecimiento durante el año 2000, tras su muerte, cuando se inauguró una estatua de bronce en su memoria, en su rincón favorito del café, obra de su amigo el escultor Fernando Mayoral.

Vargas Llosa, Paco Umbral, Juan Marsé, Cabrera Infante, Carmen Martín Gaite, Víctor García de la Concha, Jorge Volpi o Agustín Foxá que escribió en el Café Novelty su novela “Madrid, de Corte a Checa”, son otros escritores que elegían el Café como su punto de encuentro.

Miguel de Unamuno también hizo del Novelty su tertulia diaria. Muchos otros artistas, políticos y todo tipo de gente han sido atraídos por su fama y hospitalidad.

En octubre de 1998, el expresidente de los EEUU, Jimmy Carter visitó España con su mujer, su hijo y su nuera. Hizo una parada en Salamanca, donde se tomó un café en la terraza del Novelty.

Actualmente el Café Novelty sigue siendo el local donde Salamanca sucede. Fusiona historia, modernidad, arte, música jazz, clientela local y visitantes, vida, actualidad y pluralidad. Por ello es una visita obligada cuando vas a la Plaza Mayor.